miércoles, 26 de octubre de 2011

El cuarto protocolo, de Frederick Forsyth

Frederick Forsyth (Reino Unido, 1938) es el escritor de referencia en el género de las "novelas de espías". Un autor de éxito con grandes títulos a sus espaldas: Chacal, Los perros de la guerra, El expediente Odessa, El manifiesto negro. Piloto de la RAF, luego periodista, en 1970 publicó una novela que se convertiría en un auténtico bestseller internacional, Chacal, que fue llevada al cine. Es un autor que ha sabido adaptarse al mundo post-guerra fría, publicando novelas sobre la guerra del Golfo, o más recientemente sobre el conflicto de Afganistán (El afgano, 2006) o el negocio de la cocaína (Cobra, 2010).
El cuarto protocolo (1984), cuyo título se refiere a uno de los protocolos secretos del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares firmado en 1968 entre EEUU, GB y la URSS, se desarrolla en Inglaterra en un futuro próximo, 1987, y plantea, en el contexto de la Guerra Fría entre el bloque occidental y el bloque comunista, una historia de espías sólidamente construida y creíble. En vísperas de las elecciones británicas, y para decantar la victoria electoral del lado del Partido Laborista, el secretario general de la URSS prepara una misión (plan Aurora, en parte elaborado por el ex agente británico pasado a los soviéticos, Philby) en la que un agente soviético, Valerie Petrofski, construirá una pequeña bomba atómica que hará estallar cerca de una base aérea de EEUU en suelo inglés, provocando la ira de los votantes antinucleares que, indecisos en un primer momento, votarían por el partido que aboga por el desarme nuclear. Después de ganar las elecciones, una facción de extrema izquierda dentro del Partido Laborista, tomaría el poder e iniciaría la ruptura de relaciones con EEUU y la OTAN. 
El encargado de descubrir la trama secreta es un agente del MI5, John Preston, quien trabajando minuciosamente con los datos dispersos que dispone, es capaz de descubrir el peligro que se cierne sobre Gran Bretaña, pese a los obstáculos que su superior le pone constantemente.
Una novela construida sobre sólidos cimientos, que empieza inocentemente con un robo de unas joyas pero que destapará todo lo que esconde el oscuro mundo del espionaje. Por el camino una jerga del oficio de espía muy reveladora: "trabajar para una bandera falsa", "construir una leyenda", "tener una imagen", etc. Una novela apasionante que devoré con ansiedad, disfrutando cada página. El final es sublime. 
Por cierto, qué decepción la película protagonizada por Pierce Brosnan y Michael Caine, mas que nada por algunos cambios que no me convencieron respecto al libro. Uno de estos casos en que el libro es mil veces mejor que la película.
Hay algunas reflexiones que aparecen en la novela que me gustaría compartir:
- "La Historia nos enseña que las democracias sólidas sólo pueden ser derribadas por la acción de las masas en la calle cuando la policía y las fuerzas armadas han sido penetradas por un número tan considerable de revolucionarios que pueda esperarse que se nieguen a obedecer las órdenes de sus oficiales y se pasen a los manifestantes". Me vienen los ejemplos pero con dictaduras que han caído en los últimos meses en el norte de África (Libia, Túnez o Egipto). Los casos de la Italia de los años 20 y la Alemania de los años 30 son diferentes: eran democracias no consolidadas con muchos problemas internos, principalmente económicos, que derivaron en férreas dictaduras de derechas.
- "...el Chaika con placas de matrícula MOC había corrido a toda velocidad por el carril del centro, reservado a los vlasti, los peces gordos de lo que era la sociedad de clases soñada por Marx; una sociedad rígidamente estructurada, con capas bien diferenciadas como sólo pueden darse en una vasta jerarquía burocrática". Sin comentarios.
- "La URSS estará allí mañana, y la semana próxima, y el año que viene. De alguna manera, tenemos que compartir con ellos este planeta. Y es mejor que sean gobernados por hombres pragmáticos y prácticos antes que por fanáticos y exaltados.... Son los políticos quienes sueñan, y a veces sus sueños son peligrosos... Los sueños conducen a fracasos tales como el de la bahía de Cochichos... Fue Kruschev, no los profesionales [del KGB], quien se pasó de la raya". Quién le iba a decir a Forsyth, y a todos nosotros, que en 1991 acabaría desapareciendo la "sólida" Unión Soviética. Luego supimos que en la década de los 80, el gigante era un enfermo crónico a punto de morir desgastado por la larga guerra en Afganistán y por la escasez de alimentos provocada por el colapso del sistema económico socialista, que falsificaba estadísticas sobre la salud de su economía mientras compraba trigo a Occidente, su enemigo durante más de cuarenta años. 

viernes, 14 de octubre de 2011

La tierra de las cuevas pintadas, de Jean M. Auel

Qué ganas tenía de hablar de la saga Los hijos de la tierra, de Jean M. Auel (1936). Como cuando abrí este blog ya había leído los 5 primeros libros, hasta que no he leído el último que paso a reseñar, La tierra de las cuevas pintadas (2011), que ojalá no sea el último de la saga, no ha tenido mi atención bloguera esta magnífica escritora estadounidense. La descubrí cuando hacía primero de Historia en la Universidad, entonces, ¡hablo de 1994!, leí El Clan del Oso Cavernario (1980), el cual me impresionó enormemente, y todo hay que decirlo, me emocionó su final. Después vinieron las siguientes entregas: El valle de los caballos (1982), Los cazadores de mamuts (1985), Las llanuras del tránsito (1990) y Los refugios de piedra (2002).
Para empezar, cualquiera que se pare a leer los datos biográficos de esta escritora, se sorprende, ya que se casó a los 18 años y a los 25 ya era madre de cinco hijos. Luego estudió en la Portland State University y en la University of Portland, y en 1976 se graduó.
Sus exhaustivas investigaciones sobre la Prehistoria la han convertido en una de las mayores especialistas sobre las formas de vida durante el Paleolítico Superior, concretamente el período en que convivieron las dos especies, neandertal y cromañón (40.000-30.000 a.C.). Si ya de por sí considero que escribir novela histórica supone un difícil ejercicio de erudición que debe conjugarse con un estilo narrativo que capte la atención del lector, hacer una novela ambientada en la Prehistoria, de la cual conocemos datos más dispersos, es algo tan meritorio que demuestra la desbordante imaginación de esta autora, eso sí, imaginación muy bien fundamentada en datos científicos; y cuando se aventuraba a proponer nuevas teorías, quién le iba a decir que el tiempo le daría la razón en algunas de ellas, como la teoría del mestizaje entre neandertales y cromañón (el estudio del ADN del Neandertal ha demostrado que compartimos con aquella especie un 4% de genes), aunque en otros detalles son considerados todavía pura ficción (como la temprana domesticación de caballos). La primera novela, escrita en cuatro meses, contaba la historia de una niña cromañón, Ayla, recogida por un clan de neandertales, y de cómo aprendía sus costumbres y comportamientos sociales. La novela tuvo un éxito fulgurante y reconozco que es una de mis novelas preferidas. Con aquellos entrañables neandertales, Iza, la curandera, Creb, el Mog-ur, Brun, el jefe, Auel quería desmontar el viejo cliché nacido a principios del siglo XX de que los neandertales eran poco más que animales. Tenían una cultura desarrollada, una religión totémica, enterraban a sus muertos con complejos rituales, una sociedad compleja, un lenguaje. No conocían el arte pero en todo lo demás eran una especie que había alcanzado un alto grado de desarrollo cultural. Sin embargo, su convivencia con los Otros (los cromañón, nuestra especie) era prácticamente nula, ya que estos los consideraban "cabezas chatas" o animales. 
Bueno, es difícil contar más porque la aventura de Ayla abarca varias novelas, así que, centrándonos en la que tengo que reseñar, nuestra protagonista se ha integrado perfectamente entre el pueblo de los zelandonii, que habitan las cuevas del sudoeste de la actual Francia, en torno a Lascaux, Laugerie Haute, etc. Debido a su adiestramiento como curandera cuando vivía con el clan, y sus excepcionales dotes para controlar a los animales (a sus amigos Lobo y los caballos Whinney, Corredor y Gris), se prepara para convertirse en una Zelandoni, es decir, lo que llamaríamos la sacerdotisa de la caverna. El pueblo de los zelandonii rinde culto a la Gran Madre Tierra, como diosa de la fertilidad, llamada Doni, al igual que otros pueblos cromañón dispersos por toda Europa. En torno a este culto, Auel describe complejos rituales de iniciación que bien pudieron haber existido, como los Ritos de los Primeros Placeres: "Los placeres eran un don de la Madre, y los zelandonia consideraban que era un deber sagrado asegurarse de que la primera experiencia de los jóvenes adultos era adecuada y educativa. A su juicio, los jóvenes de ambos sexos necesitaban aprender a valorar debidamente el gran don de la Madre, y convenía que personas mayores y más experimentadas se lo explicaran e ilustraran, compartiendo el don con ellos la primera vez bajo la mirada atenta pero discreta de los zelandonia. Era un Rito de Iniciación demasiado importante para dejarlo al albur de encuentros fortuitos".
De Auel siempre pienso lo mismo cuando he leído sus novelas, sus exhaustivas descripciones de la fauna, flora y medio físico, aunque en determinados momentos puedan cansar al lector, son necesarias, porque el lector debe hacerse una composición de lugar, y hablamos de la Prehistoria, la imaginación juega un papel clave, pero con Auel menos, porque cuando describe plantas, animales, paisajes, formas de trabajar el pedernal, técnicas de caza, fabricación de tejido, de construcción de viviendas, etc., etc., me digo que "tuvo que ser así".
En esta entrega hace una detallada descripción de las pinturas rupestres de las cuevas más importantes que Ayla va visitando en su Gira de la Donier, y aquí Auel se muestra prudente a la hora de explicar la finalidad de las pinturas: "Lo más probable era que en realidad nadie conociera el significado de un dibujo salvo su autor, y quizá ni siquiera él. Si algo pintado en las paredes de una cueva inspiraba algún sentimiento, ese sentimiento era el propio significado. Podía depender del estado de ánimo, que era variable, o de lo receptivo que uno estuviera".

También me resulta muy interesante (bueno, toda la novela es para reflexionar) el siguiente pasaje: "En una sociedad sin moneda, el estatus era algo más que prestigio, era una forma de riqueza. La gente estaba dispuesta a hacer favores a una persona de posición alta porque las obligaciones siempre se liquidaban de manera equivalente. Se incurría en una deuda cuando se solicitaba a alguien que confeccionara un objeto, o hiciera algo, o fuera a algún sitio, a causa de la promesa implícita de que la deuda se saldaría con un servicio de un valor parecido... Al valorar el estatus, había que tener en cuenta muchas cosas, y por eso la gente recitaba sus "títulos y lazos". Que quieren que les diga, creo que la vida era más fácil en la Prehistoria, en muchos pasajes del libro deseé estar en aquella época, lo confieso. Todo parecía más fácil, todo el mundo trabajaba por el bien del grupo, no faltaban los alimentos si todos cooperaban, y teniendo menos, todos eran más felices.
Como no quiero contar la trama, y menos el final, tengo que dejarlo aquí, pero sí me ha sorprendido como sutilmente Auel introduce el mito del hombre que, por amor, rescató a su amada de entre los muertos: "Ya empezaban a circular relatos, relatos que se contarían en torno a las fogatas de los hogares durante años...". ¿Les suena ese mito?

domingo, 25 de septiembre de 2011

Waterloo, de Peter Hofschröer

Peter Hofschröer es uno de los mayores especialistas sobre el ejército prusiano en el período de las guerras napoleónicas. Es autor de numerosos libros, entre ellos: Leipzig (1813, ed. Osprey); Prussian Line Infantry of the Napoleonic Wars 1792-1815 (1984, ed. Osprey); y The Hannoverian Army of the Napoleonic Wars (1989, ed. Osprey). En 2005 publicó Waterloo 1815 - Quatre Bras y Ligny y en 2006, Waterloo 1815: Wavre y Plancenoit y la carrera a París. Finalmente, siguiendo su colaboración con la editorial Osprey, especializada en lo militar, ha publicado Tácticas prusianas napoleónicas (2011).

La obra narra la campaña de 1815 en el marco de las guerras napoleónicas, desde marzo hasta la ocupación de París en julio, más allá de la victoria aliada en Waterloo el 18 de junio de 1815. Todo su trabajo está encaminado a demostrar dos cosas, a saber: los errores estratégicos y tácticos del principal aliado de los prusianos en la contienda, el duque de Wellington, que estaba al mando del ejército anglo-holandés-alemán, y en segundo lugar, el papel determinante del ejército prusiano comandado por Blücher en la victoria aliada. Desmitifica a su vez el genio militar de Wellington, demostrando que reescribió la historia de la campaña para ocultar sus errores estratégicos. También intenta cuestionar lo que la historiografía británica ha convertido en una verdad indiscutible, es decir, que la batalla de Waterloo fue una victoria de los ingleses y que los prusianos tuvieron un papel secundario y marginal. 
El autor demostrará a lo largo de este sesudo trabajo que el ejército aliado estaba compuesto mayoritariamente por soldados de los diferentes estados alemanes, la mayoría bajo el mando del comandante británico, y que el ejército prusiano tuvo un papel crucial en toda la campaña, sobre todo en las batallas de Ligny y Waterloo, cuando el futuro de Europa se dirimió en tres días, del 15 al 18 de junio de 1815. Es por tanto un análisis exhaustivo hora a hora de los movimientos de los ejércitos aliados que se enfrentaron a Napoleón en esos días decisivos, así como de las decisiones y órdenes que los generales aliados más importantes -Wellington y Blücher- tomaron. 
La primera parte del libro analiza los preparativos de la campaña de 1815, la desconfianza mutua existente entre los aliados, concretamente entre británicos y prusianos, y las batallas de Ligny y Quatre Bras, que se desarrollaron el mismo día a escasos kilómetros de distancia, el 16 de junio de 1815. La segunda parte se titula La victoria alemana, una declaración de intenciones de lo que fue para Hofschröer la batalla de Waterloo, y explica pormenorizadamente la batalla, los movimientos de los tres ejércitos en liza, británico, prusiano y francés, aunque también se analiza el avance aliado hacia París y su ocupación por los prusianos, así como el relato de los asedios que algunas plazas fuertes francesas sufrieron durante aquel verano de 1815. El trabajo acaba con unos detallados apéndices (órdenes de batalla), glosario de términos relacionados con los asedios militares, bibliografía y un listado de mapas y planos. De hecho, el libro viene salpicado de abundantes mapas que ayudan al lector a situarse en el desarrollo de los acontecimientos, mapas que son de gran utilidad porque la relación de lugares que se mencionan es larguísima.
Para quien no conozca nada de esta campaña, este es un trabajo exhaustivo y detallado que puede exasperar por su lentitud puesto que en todo momento se pormenorizan las unidades que participaron en todas las acciones militares de la campaña. Para el experto en lecturas sesudas sobre historia militar, en la que se describe absolutamente todo lo referente a la campaña (movimientos de las tropas, composición de las unidades, número de bajas, testimonios de los soldados y oficiales, etc.), entonces, este trabajo es idóneo para conocer la campaña desde una perspectiva, no ya prusiana, sino alemana. Porque, desde la introducción hasta las conclusiones, el historiador nos repite varias veces, y demuestra con documentos, que la historia de la campaña que han escrito los historiadores ingleses ha tendido maliciosamente a ensalzar el papel del ejército británico en la batalla de Waterloo, por otra parte, muy destacado, y a infravalorar la crucial ayuda que los prusianos prestaron aquel día para desnivelar la balanza y decantar la batalla y la guerra en favor de los aliados. 
Por otro lado, un historiador que muestra sus cartas desde el principio, de manera honesta, merece el mayor de mis respetos. Hofschröer dice: "Todo historiador tiene algún tipo de interés personal en su objeto de estudio y yo no soy, por supuesto, una excepción... la obra presenta, fundamenta, explica y justifica el punto de vista de aquéllos que suponían el contingente principal del bando aliado, los alemanes."
¿Un ejercicio de patriotismo alemán o un intento de restituir y valorar en su justa medida el papel que los alemanes -y prusianos en particular- tuvieron en aquella campaña y que fue deliberadamente minimizado o silenciado? Juzguen ustedes, yo, después de leer este trabajo, me decanto por lo segundo. Waterloo fue la victoria aliada que se logró gracias a la llegada oportuna de los prusianos al campo de batalla. Pero no hubiera habido un Waterloo sin un Ligny, donde los prusianos fueron duramente castigados por los franceses, y aun así pudieron retirarse en buen orden.
No sale bien parado el duque de Wellington en este trabajo y para muestra un botón: "El peso de las evidencias indica que, el 16 de junio de 1815, el duque de Wellington, movido por su interés personal, engañó a sus aliados prusianos para que aceptasen entablar batalla en Ligny, a pesar de las circunstancias desfavorables, y con plena conciencia de que no podía ofrecerles la ayuda prometida. Como colofón, intentó por todos los medios engañar a los futuros estudiosos de la campaña falsificando parte de los registros."
Y un extracto más para acabar: "La tardía llegada del contingente prusiano al campo de batalla [de Waterloo] ha sido objeto de grandes discusiones en la historiografía anglosajona sobre la campaña. Cualquiera puede entender que un infante sometido a la presión del fuego enemigo perciba que la ayuda no llega con la rapidez que él desearía: siempre es demasiado poca y siempre llega demasiado tarde. Pero que un general de la experiencia del Duque escribiera "hacia las siete de la tarde [...] el avance del Cuerpo de Ejército del general Bülow había empezado a dejarse notar" falta de un modo ostentoso a la verdad. Wellington tuvo un conocimiento pleno de cada uno de los aspectos del despliegue prusiano durante toda la jornada."

martes, 13 de septiembre de 2011

Palabra sobre palabra, d'Ángel González



Parlar, o almenys intentar fer-ho, sobre un escriptor del pes i la importància d’Ángel González és una tasca complicada. Bàsicament perquè intentar resumir la seua trajectòria vital i professional no crec que siga possible en poques línies. Sols veig probable acostar-nos a l’essència del poeta a través dels seus propis textos. González va nàixer a Oviedo l’any 1925, va créixer i va viure la seua infantesa i adolescència en un dels moments més cruels de la història recent d’aquest país, i va conèixer tots els règims possibles: monarquia, república, dictadura i novament monarquia. La història és cíclica, sols cal veure sense ornaments l’essència dels fets.

La veu d’Ángel González ens mostra un país gris, del que han aconseguit desterrar les il·lusions, a part dels seus ciutadans cap a l’exili. Els seus versos, semblen cansats de viure però al mateix temps amb un bri d’esperança per continuar endavant. Evidentment cada fet, cada situació o circumstància per nosaltres viscuda ens marca profundament en la nostra manera de veure i entendre la vida. Els versos de González són estremidorament clarificadors d’un país i un moment molt negres de la història recent.

Á. González va obtindre diversos premis, entre els quals el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1985) i el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1996). A més, va ser membre de la Real Academia Española. Aquest llibre, és una recopilació de tota la seua poesia publicada des de 1968, actualitzada en edicions posteriors. Com deia abans, és molt difícil parlar sobre un poeta com Á. González, sobretot després de llegir fragments com aquest: “Larga y prematuramente adiestrado en el ejercicio de la paciencia y en la cuidadosa restauración de ilusiones sistemáticamente pisoteadas, me acostumbré muy pronto a quejarme en voz baja, a maldecir para mis adentros, y a hablar ambiguamente, poco y siempre de otras cosas; es decir, al uso de la ironía, de la metáfora, de la metonimia y de la reticencia. Si acabé escribiendo poesía fue para aprovechar las modestas habilidades adquiridas por el mero acto de vivir.” Després d’aquestes paraules crec que poc es pot afegir, a banda d’algun dels seues poemes. Existeix a més, una gravació que van realitzar el mateix Ángel González amb companyia de Pedro Guerra l’any 2003 titulada La palabra en el aire, on hi ha molts dels poemes d’aquest llibre, alguns recitats pel propi poeta, altres musicats i cantats per P. Guerra, en resum una autèntica delícia per a llegir i escoltar.




NO CREO EN LA ETERNIDAD


Mas sé que el tiempo es cóncavo

y reaparece por la espalda

sobresaltándonos de pronto

con sus inútiles charadas.


¿Te amaré ayer?

¿Te amo hoy en día?

¿No te amé acaso, todavía, mañana?


No creo en la Eternidad.

Mas si algo ha de quedar de lo que fuimos

es el amor que pasa.




EL CONFORMISTA


Cuando era joven quería vivir en una ciudad grande.

Cuando perdí la juventud quería vivir en una ciudad

pequeña.

Ahora quiero vivir.



Muerte en el olvido, Soneto para cantar una ausencia, Reflexión de un mal día, Igual que si nunca o Meriendo algunas tardes, són alguns dels poemes que més m’han agradat, a banda d’un llistat molt més llarg que no acabaria i per tant no podria triar cap en concret. Pense que rellegir a Ángel González en un futur em produirà tant o més plaer que ara que he descobert aquests versos. Una autèntica delícia per a assaborir a poc a poc i dilatar-la el màxim possible en el temps.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Tormenta de espadas (Canción de hielo y fuego 3), de George R.R. Martin

Tormenta de espadas (2000) es la tercera entrega de la saga fantástica Canción de hielo y fuego salida de la imaginación desbordante del escritor norteamericano George R.R. Martin. Es difícil reseñar una obra de tal envergadura, no solo por su larguísima extensión sino también por la cantidad de personajes y situaciones que tienen su importancia en esta entrega. ¿Quién podría resumir El Señor de los Anillos en pocas líneas? Lo mismo ocurre con esta saga que mantiene, si no aumenta, su calidad literaria en cada entrega. Porque Tormenta de espadas vuelve a ser un novelón para disfrutarlo de la primera a la última página. No se preocupen, no contaré qué pasa en esta entrega porque uno tiene que descubrir todas las sorpresas que le aguardan sin que nadie le chafe esos momentos mágicos. Sí que les digo que Martin narra en este libro la llamada Guerra de los Cinco Reyes, bautizada así por los maestres, una guerra que muy pronto no hará honor a su nombre. A través de los ojos de Arya, Sansa, Jaime, Tyrion, Davos y Catelyn, viviremos diversos episodios de una guerra cruel que desangra los siete reinos de Poniente. No es solo la novela de la Guerra, es también la novela de las bodas con desenlace inesperado, y hasta ahí se puede contar. 
Por otro lado, otro de los personajes importantes, Bran Stark, continúa su viaje al norte para adentrarse más allá del Muro. Mientras, sobre Poniente se cierne un peligro todavía mayor que la guerra civil, los salvajes (o como ellos se definen, los hombres libres) se concentran y avanzan contra el Muro. Con los ojos de Sam Tarly o de Jon Nieve nos enfrentamos a la oscuridad que avanza, aunque el deseo de los salvajes de entrar en Poniente tiene que ver con un peligro mayor que amenaza a todos. Jon, el caballero de la Guardia de la Noche, adquiere un protagonismo esencial en esta novela, deberá tomar decisiones difíciles y elegir caminos que no esperaba tomar. Su peso como personaje esencial de la saga aumenta en cada entrega, junto con el de Daenerys Targaryen, quien, aconsejado por Jorah Mormont, comienza a reclutar un ejército con el que conquista algunas ciudades esclavistas. Se está preparando para volver a Poniente y reclamar su derecho al Trono de Hierro.
Lo malo de simpatizar con algún personaje concreto es que a Martin no le tiembla el pulso a la hora de acabar con la vida de algunos que considerábamos esenciales para la historia, así que todo puede pasar en las próximas entregas. Además, Martin juega con nuestra ansiedad, cuando deseas que tales personajes, como los Stark, vuelvan a encontrarse por fin, siempre sucede algo que hace que vuelvan a escoger caminos diferentes que les alejan. Está claro que la aventura está en el viaje que cada uno emprende, como un viaje a Itaca interminable.
Es una novela que guarda muchas sorpresas y de la que se desprende una reflexión: en Martin no hay un bando del Bien que lucha con un bando de la Oscuridad, con personajes bien encuadrados en uno u otro, como haría Tolkien. A Martin no le gustan los personajes tan planos, actúan con motivaciones que a nosotros nos gustan o nos disgustan pero, al fin y al cabo, se comportan como seres humanos, con sus miedos, sus debilidades, sus errores, sus fortalezas. Es por ello que ya sabíamos que Tyrion era un personaje especial, pero en esta novela descubrimos un Jaime Lannister diferente, un Sandor Clegane (el Perro) más humanizado, etc. Esta es la grandeza de la obra de Martin, convencernos de que sus personajes son creíbles porque son humanos, no héroes.
Bueno, aun a riesgo de quedarme huérfano en la próxima entrega, sigo teniendo mis personajes preferidos: Jon Nieve, Arya Stark y Daenerys Targaryen, aunque debo hacerle un hueco a Tyrion Lannister. 
La aventura continúa.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Tu, mio, d'Erri De Luca


Erri De Luca, escriptor, traductor i poeta italià, va nàixer a Nàpols l’any 1950. Ha realitzat molts i diversos treballs, tant a Itàlia com a l’estranger, com ser conductor de combois humanitaris destinats a la població civil durant la guerra de l’ex-Iugoslàvia. Una cosa curiosa, o potser no tant, és que va publicar la seua primera novel·la gairebé als quaranta anys. Persona molt compromesa socialment, va ser un dels responsables de Lotta Continua, una de les grans formacions de l’esquerra extraparlamentària italiana. A més col·labora habitualment amb diversos periòdics italians amb articles d’opinió, encara que també és conegut per la seua afició a la muntanya i les seues expedicions a grans cims com l’Himàlaia. L’any 2003 va formar part del jurat del Festival de Cinema de Cannes.

Erri De Luca ens narra a Tu, mio, la història d’un adolescent de setze anys que va a passar les vacances a una illa del Tirrè, després de la II Guerra Mundial. Allí, no sols aprendrà a pescar amb l’ajuda de Nicola i la seua barca, sinó que coneixerà a una xica una mica més gran que ell i amb un passat fosc que el farà reflexionar sobre el seu entorn i el perquè de la seua vida.

El protagonista és un xic inquiet, amb una gran curiositat pel seu entorn, per la història recent del seu país, per les persones que estima, però també molt respectuós amb tot allò que l’envolta. Evidentment, no és igual que els xics de la seua edat. De fet no es relaciona amb ells i normalment quan ha de sortir amb algú ho fa amb el seu cosí Daniele que té vint anys i amb els amics d’aquest. És així com coneix a Caia, una xica d’origen romanès, que ha perdut als seus pares durant la guerra i que estudia a Suïssa. De seguida se sent atret per ella, i intentarà conèixer el seu passat, el seu secret.

Nicola és un bon aliat, no sols passa moltes hores amb ell a diari pescant, sinó que d’una manera o altra és converteix per al protagonista en una referència. És l’adult a qui pot preguntar tot allò que vol saber sobre la guerra i ningú li conta. De fet els seus pares, cansats de preguntes pel que fa a açò, li diuen que consulte als llibres però en ells no estan escrites les vides de les persones que coneixem, sols els fets fàctics i les explicacions que els van provocar. Ell no es conforma amb açò i per tant no vol una explicació dels fets a nivell general.

La II Guerra Mundial, com qualsevol guerra, va marcar a aquelles persones que la van patir. Les sensacions que cadascuna d’aquestes persones va tenir és única i difícil de contar segons els casos. De fet hi ha una tendència general (almenys així va passar també a la Guerra Civil Espanyola) de no voler contar com ho van viure els que ara són els nostres avis. Hi ha la por, la pèrdua de la gent volguda, de la innocència, d’un mateix. Imagine que es tracta de moments límits en la vida de qualsevol humà que haja viscut un conflicte armat.

Per al protagonista, aquell estiu va representar la transició entre l’adolescència i la vida adulta. Descobrir el dolor i el patiment de la gent que estima, voler defensar-los d’aquest sentiment o de situacions incòmodes i doloroses. Caia (Hàiele) anirà mostrant-li a poc a poc el seu secret (l’origen hebreu) i s’anirà llevant a poc a poc una part de la cuirassa que la protegeix del món, per a mostrar-li el seu dolor (la mort del seu pare pels nazis) ja que veu en ell reflectit al seu progenitor.

A banda de la recerca de les contradiccions personals, veiem una Itàlia decidida a netejar tot el que la guerra ha deixat, així com el coneixement i la superació d’un present sotmès a les circumstàncies de tot allò que ha passat, sempre amb la mar com a paisatge de fons.

Erri De Luca, ens mostra en aquesta breu novel·la el trànsit i la pèrdua de la innocència juvenil, el descobriment de l’horror, la pèrdua dels éssers estimats, la necessitat de les respostes (encara que doloroses) per a fer completa la nostra existència.

lunes, 15 de agosto de 2011

Rojas. Las mujeres republicanas en la Guerra Civil, de Mary Nash


Continuem amb la línia inaugurada l’anterior entrada. En aquesta ocasió tractarem d’una recerca realitzada per la historiadora irlandesa Mary Nash (1947). Aquesta investigadora s’ha especialitzat en la història de gènere i és catedràtica d’Història contemporània de la Universitat de Barcelona. L’any 1982 va fundar el Centre d’Investigació històrica de la dona de la Universitat de Barcelona i és una de les directores de la revista Arenal. Revista de historia de las mujeres que edita la Universitat de Granada.

A Rojas, las mujeres republicanas en la Guerra Civil, l’autora fa una investigació exhaustiva sobre el tema. El llibre es va publicar l’any 1995 als Estats Units amb la intenció d’introduir als lectors d’aquell país en la realitat, molt complexa per altra banda, de la Guerra Civil amb una visió diferent: la perspectiva de gènere. Posteriorment es va editar a la península, l’any 1999, i es van modificar o eliminar alguns aspectes de l’edició anglosaxona que servien per a clarificar la situació als lectors per als quals estava pensada inicialment. Evidentment els que d’una manera o altra és dediquen al món de la investigació, són conscients que els seus estudis serviran per a noves recerques, però que al mateix temps faran possible l’ampliació de noves dades gràcies a nous projectes. Sovint hi ha estudis que es queden obsolets amb el pas del temps, per la proliferació de nova informació o nous descobriments. No crec que siga el cas de Rojas. De fet aquest treball, tan ben documentat (entrevistes i testimonis, consulta de revistes de l’època i arxius de diferents agrupacions –POUM, FAI, CNT, AMA, etc.-, bibliografia molt especialitzada, correspondència, etc.) fa possible una visió, almenys prou completa, sobre la dona durant aquell breu període de temps per a la història però en canvi tan important per a la consecució de drets femenins.

Mary Nash, ens presenta un treball estructurat en capítols, que al seu temps se subdivideixen en altres apartats. També ens proporciona un mapa a l’inici del llibre, un llistat dels acrònims més utilitzats, un glossari i una cronologia de la Guerra Civil.

L’autora ens fa una descripció detallada i ben documentada de la situació de la dona a l’Espanya contemporània. I açò no és altra cosa que el què la societat espera d’ella. No difereix gens de ser la perfecta casada i mare, treballadora i previsora, però sempre dins d’uns límits. Evidentment, açò es realitzava mitjançant una educació ben definida per al seu rol social. Però la dona, i sobretot durant la primera meitat del segle passat, va fer el possible per deixar de ser invisible i participar activament, igual que els seus companys del sexe contrari, en els canvis que s’estaven produint.

Nash ens explica mitjançant cartells, imatges i revistes d’aquella època la lluita constant de les dones, per canviar i millorar la situació general, però també la seua pròpia. Per modificar l’imaginari col·lectiu sobre la seua funció com a dones dins la societat. Moltes dones van lluitar activament a la resistència antifeixista, com a milicianes al front i heroïnes a les trinxeres, però també com a mares combatives a la rereguarda. Durant la Guerra Civil es van crear infinitat d’agrupacions femenines, sorgides dintre de partits polítics o altres agrupacions de caire antifeixista. Les dones van haver de fer front a dos lluites: la Guerra Civil, el feixisme, i el ser acceptades i respectades pels seus companys masculins. En molts casos açò era complicat, perquè malgrat lluitar i tenir clara en la teoria la igualtat dels sexes entre els companys anarquistes, no ocorria el mateix a la pràctica, una prova d’açò és aquesta frase que explicava una miliciana (Manuela) a la columna del POUM que capitanejava Mika Etchebéhère: “He oído decir que en vuestra columna las milicianas tenían los mismos derechos que los hombres, que no lavaban ropa ni platos. Yo no he venido al frente para morir por la revolución con un trapo de cocina en la mano”. I tenia tota la raó. Afortunadament les investigacions sobre aquests temes cada cop són més abundants i demostren que el món és sobretot gràcies a les persones, independentment del seu sexe i condició social. El treball i la lluita de les dones dona pas a una nova visió de la història, escrita secularment i exclusivament pels homes. Una molt bona i interessant recerca feta sobre dones, per una dona.