jueves, 11 de abril de 2013

Otoños y otras luces, d'Ángel González



El llibre d’Ángel González du al títol la meua estació preferida, encara que jo vaig llegir-lo durant una vesprada de primavera. Tanmateix no parla sols de la tardor sinó dels diferents significats d’aquesta. Recorde el moment d’obrir i llegir les primeres pàgines, volia assaborir cadascun dels versos amb delicadesa, cada paraula, cada silenci. Allargava així els poemes rellegint-los perquè volia assegurar-me que ressonaven a la meua ment, com si volgués aprendre’ls de memòria, una memòria efímera que va diluint-se amb el pas discret del temps.
En una anterior entrada a propòsit d’aquest mateix autor, vaig comentar la seua trajectòria. A Otoños y otras luces, poemari publicat l’any 2001, González ens submergeix en aquesta estació de l’any i en els matisos de les seues llums. Estructurat en quatre parts (I. Otoños; II. La luz a ti debida; III. Glosas en homenaje a C.R. i IV. Otras luces) ens dóna diferents visions del món, proporcionant-nos una sèrie d’imatges que ens acosten al comiat, al final d’una estació i de la vida, però també a la passió de l’amor i el desengany, així com a l’amistat i les experiències viscudes, sempre amb la poesia com a companya indiscutible i salvadora. Aquest llibre és un regal d’un gran poeta a tots els lectors i els amants d’aquest art. He gaudit especialment de cadascun dels poemes però m’han colpit profundament els Versos amebeos. Per tal de finalitzar el post i amb la intenció de fruir d’alguns dels seus versos, seguidament deixe un tast d’aquests:

AQUÍ O ALLÍ
Quién es el que está aquí, y dónde:
¿dentro o fuera?

¿Soy yo el que siente y el que da sentido
al mundo?
¿O es el secreto corazón del mundo
-remoto, inaccesible-
el que me da sentido a mí?

Qué lejos siempre entonces ya de todo,
incluso de mí mismo;
qué solo y qué perdido yo,
aquí o allí.


QUISE
Quise mirar el mundo con tus ojos
ilusionados, nuevos,
verdes en su fondo
como la primavera.
Entré en tu cuerpo lleno de esperanza
para admirar tanto prodigio desde
el claro mirador de tus pupilas.
Y fuiste tú la que acabaste viendo
el fracaso del mundo con las mías.

domingo, 24 de marzo de 2013

Un giro decisivo, de Andrea Camilleri

Séptima novela de la serie Montalbano, si dejamos aparte los libros de relatos sobre el comisario publicados entremedias, Un giro decisivo (2003), de Andrea Camilleri (Porto Empedocle, 1925), constituye, casi como el propio título nos hace pensar, un punto de inflexión en la singular carrera de este encantador comisario siciliano, que trabaja en el imaginario pueblo de Vigàta.
Salvo Montalbano está pasando un mal momento, en lo profesional ha perdido, o cree haber perdido, las ganas de seguir persiguiendo delincuentes, le asquea el trato que la policía dio a los manifestantes de Génova cuando la reunión del G8, le repugnan las noticias en las que la policía ha sido descubierta manipulando pruebas, y sobre todo, está cansado de la deriva política de Italia, con un gobierno de derechas, más preocupado por salvaguardar "la civilización cristiana" del terrible drama de la inmigración ilegal que arriba a las costas de Sicilia y Lampedusa casi cada noche. A todo esto se une un cansancio físico y mental que achaca a la edad y que le hace temer la pronta llegada de la vejez. Por tanto ha decidido presentar su dimisión.
Sin embargo, un muerto se topa literalmente con él en la playa para ponerlo de nuevo a trabajar, y aplazar temporalmente su renuncia. Pero este muerto está irreconocible y no se tienen muchos datos de él, salvo que ha tenido una muerte violenta. 
Otra muerte paralela, y convergente al final, la de un niño inmigrante, golpeará duramente el ánimo de Montalbano, tomándose el caso como un asunto tan personal que casi le va a costar la vida. Su sentimiento de culpabilidad será un resorte para que de nuevo vuelva a sentirse especialmente lúcido en sus pesquisas.
Camilleri afronta de manera directa un problema que en 2003 tenía Italia, España y toda la Europa mediterránea, la llegada masiva de inmigrantes en pateras en busca de una vida mejor. Y lo hace denunciando el lucrativo negocio de los "negreros" o traficantes de inmigrantes, y en especial, de niños, valorados en Europa por el tráfico de órganos. 
Sin embargo, a pesar de la crudeza del tema, siempre nos reserva esos momentos impagables de humor (en el que siempre está metido el bueno de Catarella -"ha tilifoniado Poncio Pilato"-, más ágil que en otras ocasiones para mosqueo de Montalbano) y de buena cocina (a pesar de que el templo de la buena comida, la trattoria San Calogero, ha cerrado para desgracia del comisario; sin embargo pronto encontrará una nueva "Itaca" donde degustar esos espaguettis con tinta de jibia).
Y esto me llevó el otro día a comparar la novela negra "mediterránea" de la "nórdica", y aun a riesgo de cometer el error de simplificar y asignar clichés, pensé que mientras que la novela negra "mediterránea" (Vázquez Montalbán, Andrea Camilleri, Petros Markaris) siempre resulta irónica y mordaz, y con sus pausas para disfrutar de los placeres de la vida; la novela negra "nórdica" resulta fría (como no podía ser de otra manera), truculenta en los detalles, con poco humor y poca imaginación en lo culinario (aún recuerdo los cientos de sandwiches que se comió el protagonista en la trilogía de Larsson, parecía no comer otra cosa). 
Sé que toda generalización acarrea injusticia y que podríais demostrarme con muchos ejemplos lo equivocado que estoy, pero es evidente que hay dos concepciones muy distintas en Europa de afrontar la novela negra, que no son ni peor ni mejor, y a cada lector le corresponde elegir la que más le guste.
Yo puedo decir que he degustado una novela negra de gourmet.

domingo, 3 de marzo de 2013

El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon

Mark Haddon (1962) es un escritor inglés especializado en libros infantiles que en 2004 saltó a la fama con la novela El curioso incidente del perro a medianoche. Dos años después escribió Un pequeño inconveniente (2006), y desde entonces se dedica a enseñar literatura creativa en la Universidad de Oxford.
La trama de la novela, que se nos presenta en apariencia como un relato policíaco, es muy sencilla: un chico de 15 años, Christopher Boone, que sufre de autismo (síndrome de Asperger), se propondrá investigar el asesinato del perro de la vecina, cuyo cadáver ha aparecido en el jardín. Pero lo que parece un hecho fortuito, hará aflorar la verdad sobre la desaparición de su madre y dificultará su relación con su padre.
Christopher tiene verdaderos problemas para afrontar cosas que los demás consideraríamos fáciles de resolver, no entiende las metáforas ni los chistes, odia el color amarillo y no come nada que tenga ese color, y sin embargo le encanta el rojo y si una mañana ve varios coches rojos seguidos lo considera un día super bueno, no es capaz de relacionarse con desconocidos, y sin embargo sería capaz de resolver sesudos problemas de matemáticas. De hecho aprobará el examen de Bachiller superior en Matemáticas. Con estas capacidades tratará de ir esclareciendo un incidente que no parece tener la menor importancia para los demás pero sí para él, y que irá describiendo en un libro, aconsejado por su profesora Siobhan. 
Con varia referencias a las novelas de Sherlock Holmes ("El perro de los Baskerville"), y con un fino humor puesto en la boca de un chico autista con una particular visión de la realidad, Haddon construye un relato entretenido que no decrece en interés, y vale la pena su lectura, pero tampoco me ha quedado la sensación de haber leído una gran novela. Es una buena novela, y punto.

lunes, 18 de febrero de 2013

Mecanoscrit del segon origen, de Manuel de Pedrolo

Mecanoscrit del segon origen (1974) es una de las novelas más emblemáticas de la literatura catalana de la segunda mitad del siglo XX y una de las fundamentales de la extensa bibliografía en lengua catalana (Joc brut, 1965; Mossegar-se la cua, 1968, etc.) del escritor nacido en un pequeño pueblo de la provincia de Lleida, Manuel de Pedrolo (1918-1990). El escritor sufrió los rigores de la censura franquista, quien no consintió su catalanismo, su lenguaje indecoroso y sus ataques a la religión y la moral sexual de la época.
La obra que reseño, que he leído en catalán, es una novela corta que podríamos clasificar de ciencia-ficción, englobaba en el género de la literatura postapocalíptica, que tan en boga está hoy en día. 
La narración está centrada en dos jóvenes, Alba (14 años) y Dídac (9 años), quienes parecen ser los únicos supervivientes del Planeta después de un ataque alienígena que acaba con la raza humana. Huyendo de Benaura, su pueblo, acabarán refugiándose en un bosque cercano, viviendo de los alimentos no perecederos que encuentran en el pueblo y adquiriendo conocimientos de medicina de los libros que recogen. En definitiva, aprendiendo a vivir y a madurar.
Cuando el período de la descomposición de cadáveres ha pasado, se trasladarán a las afueras de Barcelona y emprenderán la laboriosa tarea de almacenar cuantos libros encuentran en las bibliotecas de la ciudad, a fin de conservar la cultura para las futuras generaciones. 
A pesar de no estar completamente solos, sus esporádicos encuentros con algunos individuos les llevarán a ser muy cautelosos y expeditivos puesto que aprenderán que la supervivencia hace al hombre un ser despiadado. Y en esto veo paralelismos claros con La carretera de McCarthy, aunque el relato sea mucho más oscuro y desesperanzador en este último caso.
Para Alba y Dídac es la oportunidad de un nuevo comienzo, un segundo origen de la humanidad, que deberán repoblar teniendo muchos hijos, en una clara metáfora del mito de Adán y Eva, o si se quiere, de la historia de Noé y el diluvio universal, que también supuso un segundo comienzo para la humanidad según la Biblia. 
Pero Alba y Dídac son, a diferencia de Adán y Eva, conscientes de su felicidad en un planeta que ya no es un paraíso, pero que todavía conserva lugares bonitos que visitar y tesoros que conservar. Además, están desligados de cualquier moral sexual impuesta por las religiones y por tanto experimentarán el sexo no solo como un instrumento útil para la repoblación del planeta, objetivo que tienen muy presente, sino también como una forma libre y desinhibida de expresar su creciente amor, liberados de toda idea de "pecado original", y conscientes de que sin acto sexual no hay raza humana. ¿Por qué lo considera el cristianismo un pecado?...
Pero los planes no saldrán como ellos esperan... Un texto encontrado 7.138 años después del ataque alienígena aclarará a esta segunda humanidad cuál fue su propio origen.
Una novela absolutamente recomendable que lleva a reflexionar sobre la capacidad del ser humano para aprender a vivir, y también para saber qué es lo importante en esta vida.

martes, 12 de febrero de 2013

Clarissa Oakes, polizón a bordo, de Patrick O'Brian

De todas las novelas de O'Brian dedicadas a los geniales Jack Aubrey, capitán de la fragata Surprise durante las guerras napoleónicas, y Stephen Maturin, espía y cirujano naval, ésta, la decimoquinta de la serie escrita en 1992, es hasta el momento, en mi opinión, la más extraña de todas. 
Y no lo digo por su final abrupto que siempre me deja un poco huérfano, ya me acostumbré hace tiempo a esos finales que no lo parecen. Tampoco se debe a que a lo largo de la novela no se produzca ninguna batalla naval digna de mención, y eso que estamos en el contexto de una guerra que enfrenta a la Armada real británica con la francesa. 
Por supuesto, no se trata del ritmo lento de la narración, a golpe de campanadas y rutina diaria en un barco de guerra, rutina que consume gran parte de la novela sin que te des cuenta, o consciente de ello. Es una novela de poca acción, solo un poco al final, y descrita con desgana podríamos decir, pero como siempre, O'Brian es capaz de hacer que eso no importe en absoluto, porque una vez que te subes en la Surprise de Aubrey y Maturin, vas de viaje a donde te lleven.
Y en esta ocasión, el viaje me lleva al Pacífico Sur, a las islas de la Polinesia, islas que encierran tantos animales y plantas que Maturin y su amigo el reverendo Martin, ávidos naturalistas, les gustaría ver y describir. Pero como diría Aubrey: "no hay un minuto que perder", y la misión de la Surprise es conseguir acabar con el conflicto que hay en una isla, de la cual tanto ingleses como franceses están interesados en atraer a su bando, fortaleciendo su presencia en el Pacífico. Vamos, una misión menor en un escenario menor de las guerras napoleónicas.
Pero el verdadero tema de la novela no es precisamente la misión, sino la sorprendente presencia de una mujer a bordo, Clarissa Oakes, escapada de un penal australiano, e introducida en el barco por un oficial, Oakes, con quien acabará contrayendo matrimonio a bordo. Y ahí viene la extrañeza de la novela, puesto que una mujer, inteligente y bella, va a poner patas arriba el sensible ecosistema de un barco de guerra. 
Y entonces surge la misoginia natural de los marinos. Por ejemplo, en las palabras del capitán Aubrey: "Todo el mundo sabe cuánto detesto que haya mujeres a bordo porque traen peor suerte que los gatos y los curas." Pero, más allá de la mala suerte, qué capitán querría tener una mujer bella en medio de doscientos marineros que llevan tiempo sin catar una prostituta de cualquier puerto que les pegue la sífilis o la gonorrea ("Esto será como Sodoma y Gomorra", vaticina Aubrey). Y sin embargo, la actitud de casta admiración de los marineros contrastará con las envidias y malas actitudes de los oficiales, que enturbiará el ambiente durante un tiempo. Pero para Maturin, la presencia accidental de Clarissa Oakes será vital para su labor como espía, ya que no olvidemos que continúa intentando averiguar la identidad de un alto cargo del Almirantazgo que pasa información a los franceses.
Por cierto, no se preocupen por la terminología náutica, llevo quince libros leídos y me cuesta mucho todavía saber en qué parte del barco suceden las cosas o qué velas se están colocando. Pienso como el doctor Maturin: "Contentémonos con la idea de que no todos nuestros compañeros de tripulación saben la diferencia entre el ablativo y el ablativo absoluto". Que la disfruten.

viernes, 1 de febrero de 2013

La delicadesa, de David Foenkinos


David Foenkinos (París, 1974) és autor de diverses novel·les com El potencial erótico de mi mujer, En caso de felicidad, Nos separations o Els records. Amb La delicadesa, va guanyar diversos guardons i va quedar-ne finalista dels més prestigiosos premis literaris francesos, a més de consagrar-se internacionalment. L’autor juntament amb el seu germà, Stéphane Foenkinos, van dur l’any 2011 aquesta història a la gran pantalla protagonitzada per Audrey Tautou.
La delicadesa és una història que s’ajusta al títol, però sense ser massa acaramel·lada. La novel·la ens presenta davant una situació idíl·lica, de felicitat total, trencada en el moment més inesperat. No obstant això i la tristesa que destil·la en alguns passatges –perquè inevitablement ens fa sentir empatia per Nathalie-, és un relat optimista que ens diu que la vida pot canviar en el moment més inesperat i de la forma més sorprenent.
Nathalie coneix de manera fortuïta a François i comencen una vida en comú. Tots dos són molt feliços amb una vida acomodada a París, on ell es dedica al món de les finances i ella s’incorpora, un cop acabada la seua formació, a una empresa sueca on iniciarà una carrera d’èxit. El seu cap, Charles Delamain, no sols l’admira (i està enamorat d’ella) sinó que la valora, com també ho fan la resta dels companys. La parella no te fills encara, però els voldria en un futur. Tan afortunada és Nathalie que te por que tot allò que viu siga un somni i que el dia més insospitat canvie. Com així ocorre. Un dia François sortirà a córrer i ja no tornarà. En un instant tot haurà acabat. És així com sovint succeeixen les coses. D’aquesta manera Foenkinos ens diu que la vida ens sotmet a situacions inesperades i ens obliga a començar de nou. Això és el que haurà de fer Nathalie, començar de zero.
El dolor, la pèrdua, ha d’assimilar-la ella i el procés dura molt de temps. Quan Nathalie s’incorpora de nou al treball, tot i la insistència de Charles, el seu cap, no succeirà res amb ell, però sí es fixarà en Markus, un jove suec que treballa sota les seues ordres i que la farà reviure sensacions oblidades. Markus és un home tímid, amb dificultats per a enfrontar-se a determinades situacions, entre les quals es troben les dones. Les diferències entre Nathalie i Markus són evidents, tanmateix són aquestes les que els uneixen, les que els connecten.
La novel·la està esquitxada de referències literàries, musicals, pictòriques, cinematogràfiques i culinàries: J. Cortázar, Cioran, Molière, A. Strindberg, L. Visconti, W. Allen, C. Lelouch, J. Lennon, A. Souchon, K. Malevich, etc. que fan més pròxima la narració al lector.
La delicadesa, és una història senzilla que parla de les relacions humanes, dels sentiments, de la pèrdua dels éssers estimats, dels canvis insospitats i de com recomençar. La delicadesa tracta de les alteracions de la vida, del redescobriment d’aquesta i de les sorpreses que pot oferir-nos.

domingo, 27 de enero de 2013

El juego de Ender, de Orson Scott Card

El juego de Ender (1985) es la novela más conocida del escritor norteamericano de ciencia ficción Orson Scott Card (1951). Galardonada con los prestigiosos Premios Nébula y Hugo, esta novela, con claras influencias de la saga Fundación de Isaac Asimov, es la primera de una serie dedicada al personaje de Ender Wiggin, un niño de 6 años con una inteligencia privilegiada que le convierte, a pesar de ser un "tercero" (debido a la superpoblación del planeta Tierra en el 2070, las familias solo tienen dos hijos), en la esperanza de la humanidad.
Debido a la amenaza de una tercera invasión de una raza extraterrestre, los insectores, Ender Wiggin debe abandonar a su familia (a sus padres, a su hermano Peter y a su hermana Valentine) para ingresar en una Escuela de Batalla situada en una estación espacial, donde deberá ser entrenado para dominar el arte de la guerra. Bajo la supervisión del estricto coronel Graff, Ender deberá superar los obstáculos e ir quemando etapas a una velocidad nunca vista con el objetivo de dominar el juego: una lucha entre dos equipos en una sala con gravedad cero. Compartirá experiencias y creará lazos de amistad con otros niños superdotados.
Al peligro de una inminente invasión de los insectores se une la difícil situación política en la Tierra, por la desconfianza mutua entre la Liga y el Pacto de Varsovia (la novela fue escrita durante la Guerra Fría entre EEUU y la URSS, y solo cuatro años antes de la caída del Muro de Berlín y seis del hundimiento de la Unión Soviética en 1991). A esta tensión contribuyen Peter y Valentine, quienes asumen identidades falsas en la red, como Locke y Demóstenes, y comienzan a escribir sus opiniones políticas sobre la situación política internacional, hasta el punto que serán tenidas en cuenta por los analistas políticos desconocedores de que se trata de dos niños. Porque "la voz precisa en el lugar preciso puede mover el mundo. Thomas Paine y Ben Franklin, por ejemplo. Bismarck. Lenin.".
Cuando Ender cumple los diez años ingresa en la Escuela de Comandantes y allí completará su entrenamiento, agotador, para convertirse en el mejor comandante de la Flota Internacional, siempre a través de prácticas en un simulador. La última parte del entrenamiento estará supervisada por Mazer Rackham, el héroe que venció a los insectores durante la Segunda Invasión. Mazer dará a Ender consejos valiosísimos sobre cómo vencer a esta raza alienígena. Y Ender demostrará su valía.
Gran parte de la novela la constituye la descripción del entrenamiento de Ender en la Escuela de Batalla, y es posible que en algunos momentos se pueda hacer pesada, pero en conjunto es una muy buena novela.
He leído este relato haciendo paralelismos continuos con la Guerra Fría y cómo el miedo a un enemigo, imaginario o no, acaba con una sociedad que acepta la militarización como algo natural. ¿Es ése nuestro futuro?
Destaco un fragmento interesante:
"En tiempos de inestabilidad, el mundo es siempre una democracia, y el hombre que tenga la mejor voz ganará. Todo el mundo piensa que Hitler llegó al poder gracias a sus ejércitos, porque estaban dispuestos a matar, y eso en parte es verdad... Pero, sobre todo, llegó al poder por las palabras, por las palabras precisas en el momento preciso."